Principios

Principios

La justicia de lenguaje es justicia social.

Todos tienen el derecho humano de hablar en el (los) lenguaje(s) en el que se sientan más cómodos en un momento determinado. El propósito de crear espacios multilingües dinámicos y funcionales, es hacer que las personas puedan expresarse en el lenguaje que deseen, y que sean escuchadas y entendidas por otros en la habitación, sin importar que no hablen el mismo lenguaje.

El lenguaje es un elemento crítico en los procesos de lucha hacia una sociedad más justa. Frecuentemente en los movimientos de justicia social, a pesar de nuestras buenas intenciones, recreamos los mismos patrones de dominio lingüístico que se presentan en la cultura institucional; en los Estados Unidos, así como en otras partes del mundo, el inglés juega un papel preponderante. Antena está comprometido a crear espacios donde todos los lenguajes sean valorados o aceptados. Nuestro trabajo pretende fomentar la escucha más allá de los límites de lo que conocemos y promover una conversación honesta que celebre un basta multiplicidad de lenguajes y formas de expresión.

Como residentes del suroeste y oeste de los Estados Unidos -territorios que fueron una vez parte de México-, estamos conscientes de la historia de conflicto y competencia de los lenguajes coloniales de la región: el español y el inglés. Más aún, reconocemos el hecho de que la ciudades donde vivimos y trabajamos son tierras indígenas. en el pasado, cientos si no miles de lenguajes una vez existieron aquí, y muchos lenguajes indígenas luchan por sobrevivir quinientos años después de la conquista. Nosotros trabajamos para que todos los lenguajes sean valorados, escuchados, apreciados y honrados.

El lenguaje es una herramienta para transformar el pensamiento y empoderar la acción. 

El lenguaje es una herramienta poderosa e íntima que podemos utilizar para imaginar y crear nuevas formas de existir en el mundo y relacionarnos con los otros. Para algunos hablantes monolingües del inglés (o alguna otra lengua dominante), un espacio multilingüe puede ser la primera oportunidad que tienen de escuchar en vivo y en tiempo real a una persona que se expresa en otro lenguaje. Para algunos hablantes de un lenguaje no dominante, un espacio multilingüe puede ser la primera oportunidad que tienen de hablar abierta y públicamente en su propia lengua a personas que no la comparten. Escuchar puede llevarnos a la transformación: un espacio multilingüe brinda el escenario para que esta transformación ocurra.

Los espacios multilingües están abiertos para todos: ningún lenguaje es definido como el dominante.

En un espacio multilingüe organizado mediante los principios de justicia de lenguaje, la interpretación es provista a cualquiera que no maneje o no se sienta cómodo con los lenguajes que se hablen en ese espacio. Nosotros no proveemos intérpretes para aquellos que no hablan inglés; más bien, estamos ahí para facilitar la conversación a través de los lenguajes entre cualquier participante que no comparta algún lenguaje. Cuando decimos que estamos disponibles para cualquiera que desconozca algunos de los lenguajes hablados en la habitación -en lugar de decir que “estamos para ayudar aquellos que no hablan inglés”-, desarticulamos los sistemas que privilegian un lenguaje como dominante y marginalizan a los otros, y priorizamos la comunicación entre todos los participantes a través de varios lenguajes.